Varias veces a lo largo de los últimos años hemos recordado esta serie de artículos en los que destacamos a los autores cinematográficos que más nos emocionan en cada momento, y hemos fantaseado pensando en los nombres que incluiríamos cuando tocara repetir. Y, sin embargo, a la hora de la verdad, ha sido una ardua tarea concretar la lista que hoy presentamos, tal vez la más complicada de ensamblar desde que iniciamos esta actividad (eso, o es que tenemos mala memoria, que también puede ser).
Porque, como si reflejara el mundo mismo en el que vivimos, nos hemos enfrentado a una cierta atomización del panorama fílmico, o acaso de nuestros propios gustos. Se acabaron los tiempos del director estrella, porque seguramente también lo han hecho los del cine como arte popular de primer orden. Y, en medio de este maremoto, hemos ido dispersando cada vez más nuestra atención, mientras se aflojan las fidelidades y vamos encontrando nuevos autores interesantes aquí y allá, si bien muchas veces fuera de los circuitos comerciales. Es decir, más películas, más nombres diferentes, pero también carreras más irregulares en el tiempo y más dificultades para seguirle la pista a todas esas figuras, muchas de las cuales desaparecen como habían aparecido. Quien mucho abarca poco aprieta, y quien poco abarca difícilmente puede tomarle el pulso a esta realidad dispersa y variada. Así pues, a la hora de elaborar este recopilatorio, hemos tenido que hacernos una y otra vez diversas preguntas: ¿incluyo a esta directora por más que solo he visto una película suya? ¿y a este realizador que ha lanzado su ópera prima? ¿y aquél otro nombre del que me he perdido la mitad de títulos? ¿y el de más allá, que ha hecho una estupenda película pero otra irregular? ¿qué hay de las viejas glorias: llegarán a hacer más cine en los próximos años?
Poco a poco, y partiendo de una lista muy extensa, ha ido concretándose el encaje de bolillos… Con un buen puñado de nombres que han sido realmente difíciles de tachar, un poco de investigación sobre los proyectos futuribles de muchos autores y otro de quiniela a la hora de valorar lo que se materializará o no en los años por venir. Volviendo de nuevo sobre todos los factores en juego y, en última instancia, haciendo caso de lo que dicen las tripas: si mañana nos dijeran que equis persona lanza una película, ¿sentiríamos verdadera emoción por verla? Esa es la pregunta definitiva y la que ha hecho que, después de todo, estemos totalmente satisfechos con esta selección final, que refleja a la perfección nuestras filias actuales, y conforma un panorama en el que se juntan grandes maestros en la última etapa de su carrera, referentes del cine moderno y alguna que otra apuesta para el futuro. Estos son pues nuestros imprescindibles para el lustro que ahora empieza:
Albert Serra (Banyoles, Catalunya, 1975)
Amado desde el principio entre la cinefilia francesa, odiado en casa como personaje (anti)popular, radicalmente independiente, hasta ahora nos habíamos mantenido bastante al margen del cine de Serra, cuyas propuestas se antojan tan libres como áridas. Pero en esas que durante este lustro ha llegado a un extraño equilibrio en el que, sin perder un ápice de personalidad, ha conseguido elaborar dos obras más accesibles y a la vez impresionantes, Pacifiction (2022) y Tardes de soledad (2024). Para el año que viene tiene anunciado nuevo proyecto alrededor de las relaciones entre Rusia y EE.UU., y estamos verdaderamente intrigados por ver qué enfoque -probablemente tan minimalista como hipnótico- le da a ese material y al que venga detrás. Porque la de Serra es, gustos al margen, una de las voces más singulares que ha dado el cine español.
Brandon Cronenberg (Toronto, Canadá, 1980)
Dicen que de tal palo tal astilla, y lo cierto es que resulta imposible no establecer conexiones entre el cine de Cronenberg padre y Cronenberg hijo. Y, aunque la estrella del primero aún mantiene su brillo (ojalá podamos ver The Shrouds -2024- en algún momento), la del segundo puede estar eclosionando ahora mismo ante nuestras narices. Mucho tiempo había pasado ya desde el interesante debut de Cronenberg con Antiviral (2012) y, cuando ya casi nos habíamos olvidado de él, lanza dos pesadillas de tomo y lomo como son Possessor (2020) y Piscina infinita (2023). Ambas suponen un paso adelante para su carrera, con un potente planteamiento estético y un trasfondo profundamente perturbador. Si todo va bien, a continuación se atreverá con el horror espacial en Dragons, y salivamos mientras cruzamos los dedos para que el mayor presupuesto no diluya el magnetismo de su propuesta.
Denis Villeneuve (Gentilly, Canadá, 1968)
Este director canadiense ha gozado del favor del público desde que se mudó a Hollywood; ciertamente, la primera hora de La llegada (2016) sigue siendo de las más impresionantes de la ciencia ficción contemporánea. Sin embargo, nos había dejado fríos su acercamiento a Blade Runner con la irregular secuela de 2017. Pero después vinieron las dos partes de Dune (2021–2024) y nos atrapó su majestuosidad, la capacidad para aterrizar un proyecto tan ambicioso con gran elegancia, creando un fantástico puente entre los grandes clásicos y el cine del siglo XXI. Es muy difícil lo que ha hecho Villeneuve con la adaptación de Frank Herbert y, pese a todo, parece que conseguirá levantar la siguiente Dune: Messiah. Lo esperamos con los dientes largos y curiosidad por ver qué nos deparará en el futuro.
Francis Ford Coppola (Detroit, EE.UU., 1939)
Nos contamos entre el pequeño grupo que se sintió fascinado por la desatada Megalópolis (2024), aunque lo cierto es que, tras su estrepitoso fracaso en taquilla (y Coppola no venía precisamente de una buena racha cinematográfica en las últimas décadas) no contábamos con ver nada nuevo del maestro, que ha cumplido ya los 86 años. Pero resulta que aún tiene algunas películas en la recámara, concretamente dos últimos proyectos: The Glimpses of the Moon, un musical de presupuesto modesto -que sin embargo nos huele a Corazonada (1982)-, y Distant Vision, una gran épica generacional que sin duda será otro infierno levantar. Si llegaremos a ver uno, los dos, o ninguno de estos filmes acabados es todo un misterio, pero estaremos poniendo velas para que se materialicen como corolario a la carrera de un artista tan relevante para la Historia del Cine como insobornable hasta el final.
Jordan Peele (Nueva York, EE.UU., 1979)
La carrera de Peele (conocido comediante) como director de cine es de una consistencia encomiable. Enmarcada hasta la fecha en el terror -y con visos de continuar igual-, ha encadenado tres cintas de lo más sugerente, creando un estilo propio, manteniendo una sorprendente coherencia temática y estética y, a la vez, dejando espacio para la sorpresa. Déjame salir (2017), Nosotros (2019) y Nop (2022) son un inicio de carrera solidísimo, de forma que se ha ido acrecentando nuestro interés por ver lo que nos ofrecerá a cada nueva película, con la esperanza de que no sólo continúe sin traspiés, sino que incluso crezca para convertirse en algo verdaderamente grande. Partidarios de Ari Aster como promesa del cine de género, pasen a la habitación de al lado.
Nicolas Winding Refn (Copenhague, Dinamarca, 1970)
Sin saber cómo, el bueno de Winding Refn se ha mantenido como el director más longevo de nuestras listas quinquenales. Y eso que durante los últimos años ha continuado circunscribiendo su trabajo a la televisión, esta vez con su serie Cowboy de Copenhague (2023) -que todavía no entendemos cómo consiguió financiar. Pero aquí seguimos, enganchados a su peculiar manejo del tiempo y su gusto por el encuadre y el color. Y ahora tenemos la perspectiva de volverlo a ver en pantalla grande con The Avenging Silence y Her Private Hell, que por momentos no sabemos si son la misma película o no, o si se trata del thriller japonés que le rondaba hace años, aunque ahora parece que lo rueda en Corea… Da lo mismo, es la oportunidad de repetir la experiencia de The Neon Demon tras diez años de ausencia en salas. Y aquí estamos, aguantando mecha con la misma ilusión.
Park Chan-wook (Seúl, Corea del Sur, 1963)
Ahora mismo, el director coreano de moda es el talentoso Bong Jon-hoo; pero, de repente, a nosotros se nos ha vuelto la cabeza hacia Park Chan-wook, que durante mucho tiempo fue figura de culto a la que hemos seguido a trompicones pero que, en nuestra opinión, parece haber llegado a su cenit como cineasta en los últimos años. Y es que, si ya nos dejó boquiabiertos con La doncella (2016), en 2022 vimos que continuaba perfectamente afinado con la maravillosa Decision to leave. Chan-wook ha conseguido encontrar un maduro equilibrio entre sus filigranas visuales y la finura en el uso de los recursos dramáticos y narrativos. Algo nos dice que sus dos últimas obras no han sido fruto de la casualidad, y ya tiene película para este mismo año, No other choice, sin contar con que seguramente podremos ver algo más de él de aquí a 2030…
Phil Tippett (Berkeley, EE.UU., 1951)
Por si a alguien no le acababa de quedar claro, Mad God (2021) es posiblemente nuestra película favorita de los últimos años. Su director, maestro absoluto del stop motion y la imaginería pesadillesca, tardó tres décadas en completarla, de manera que, de forma similar al caso de Coppola, no esperábamos ver nada más de él en esta vida. Pues bien, resulta que ya está trabajando en su siguiente largo, Sentinel, planteado con un guión cerrado y una mezcla de técnicas de animación que lo hagan más asequible. ¿Veremos el resultado a cinco años vista? Chi lo sa, pero seguramente el animador, de 73 años, tendrá interés en darle brío a esta producción tras el calvario de su anterior película, y será sin duda nuestro estreno más celebrado del año en cuestión.
Robert Eggers (Nueva York, EE.UU., 1983)
Otro de los nuevos descubrimientos de estos años, Eggers arrancó con una película interesante (La bruja, 2015), siguió con otra muy sugerente (El faro, 2019) y se ha marcado a lo largo de este lustro dos peliculones: El hombre del norte (2022) y Nosferatu (2024), con las que ha conseguido ampliar su público a la vez que perfeccionar los resultados. El americano va a toda mecha: ya tiene programada una cinta sobre hombres lobo ambientada en el siglo XIII y una secuela de Dentro del laberinto (Jim Henson, 1986). Ambos proyectos le van como anillo al dedo y, si todo va bien, le permitirán asentarse como todo un referente del fantástico.
Steven Spielberg (Cincinnati, EE.UU., 1946)
Siempre tuvo un lugar especial en nuestro corazón y, si bien más allá del 2005 no hizo nuestras películas favoritas, nunca dejó de ofrecernos cine de calidad. Y de repente, como salido de la nada, se marcó un despampanante remake de West Side Story (2021) que mira de tú a tú al clásico de Robert Wise. Y luego orientó esa mirada hacia adentro con la autobiográfica Los Fabelman (2022). Y después, revisamos las efemérides y descubrimos que el Rey Midas cuenta ya 78 primaveras; y que el genio que nos hizo amar el cine encara, a la chita callando, el último tramo de su carrera. Siempre con varios proyectos en cartera, parece que para el siguiente vuelve sobre la temática extraterrestre, esa que nos dejó obras del nivel de Encuentros en la tercera fase (1977), E.T. el extraterrestre (1982) y La guerra de los mundos (2005). Spielberg vuelve sobre si mismo, y nosotros volvemos a él para disfrutar de todos los regalos que todavía le queden por entregarnos.
¿Qué fue de ellos? (o los nombres que han caído de la lista este año)
En este caso poca duda queda: a los 96 años de edad no podemos esperar de Alejandro Jodorowsky (mal que nos pese) nuevas producciones de ficción; tras Poesía sin fin (2016), únicamente nos dejó un documental sobre psicomagia, y probablemente esa sea su última película… Por su parte, Harmony Korine sigue interesándonos muchísimo, pero no nos atrevemos a actualizar el estatus de nuestra relación sin haber revisado dos propuestas tan radicales como Aggro Dr1ft (2023) y Baby Invasion (2024). En el caso de Shinya Tsukamoto, la imposibilidad de ver su Shadow of fire (2023) junto con la ausencia de noticias suyas hace difícil ubicarlo en nuestro radar… Tanto Masaaki Yuasa como Rian Johnson han lanzado una buena película estos años (Inu-Oh -2021- y Glass Onion -2022- respectivamente), pero sin alcanzar el nivel de sus anteriores producciones, de forma que estamos expectantes por ver cómo evolucionan sus carreras. Yorgos Lanthimos ha continuado a buen ritmo y nosotros le hemos ido detrás, pero la gran competencia nos ha llevado a dejarlo en un digno barbecho. Por último, ha sido duro prescindir de los nombres de David Robert Mitchell, Martin Scorsese y Paul Thomas Anderson, pero todos ellos han bajado el ritmo durante los últimos años (Mitchell ni siquiera ha estrenado) y la vida, al fin y al cabo, va de escoger. Esperamos reconectarnos con ellos, si todo va bien, de cara a futuras ediciones.










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