Archivo mensual: abril 2014

Atlántida Film Fest 2014: Buffet internacional

Decidimos gastar los últimos cartuchos del festival escogiendo las películas por pura intuición, y tanteando trailers para tratar de asegurar un poco más el tiro. El resultado es el siguiente:

Para comenzar, “The selfish giant“, de Clio Barnard, viene precedida por unas muy buenas impresiones generales. Es uno de esos dramas británicos centrado en las clases sociales bajas, tan seco, tan desesperanzado, que cuesta creer que muestre una realidad palpable (cosa más que posible). Cuesta también conectar completamente con él -lo ponen difícil el contexto y los personajes- aunque sí se aprecia una óptica propia, buen hacer y compromiso con la historia. Contiene tantas recompensas como golpes al estómago del espectador. Prohibida para gente con los ánimos bajos.

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Atlántida Film Fest 2014: Nuestra percepción del mundo

Como ya comentamos, una parte importante de este festival se ha dedicado al documental. Y en esta disciplina nos volvemos a centrar, con cuatro películas realizadas allende nuestras fronteras, y con el punto en común de analizar distintos aspectos de la relación que establecemos con el complejo mundo que nos rodea.

La primera parada obligada es “At Berkeley“, lo último de esa leyenda del documental que es Frederick Wiseman. Poco después de comenzar la cinta, que retrata un curso en la vida de esta universidad americana, entendemos por qué se ha implicado el comprometido realizador en este proyecto: “At Berkeley” no es una película sobre la juventud, alegre, liviana e inofensiva. Sigue leyendo

The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro

Marc Webb entrega, en términos generales, un buen Spider-Man; en la línea de su predecesora y, si un caso, pulida en ciertos aspectos. La espectacularidad de las escenas de acción es innegable, hay planos de elegancia épica y el 3D no hace más que resaltar el conjunto. Emma Stone continúa igual de arrebatadora en su papel de Gwen Stacy, y Andrew Garfield encaja con Peter Parker, aún perdiendo algo de protagonismo. El espíritu del trepamuros está presente, y el héroe socarrón se combina acertadamente con el drama que lo acompaña in crescendo (con una escena culminante preciosa, que no vale la pena destripar al que no conozca mínimamente el cómic).

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