Archivo mensual: diciembre 2013

Encuentro con Takashi Miike

La mañana del 18 de octubre, en pleno Festival de Sitges 2013, Takashi Miike protagonizaba una de las master class que organiza el certamen, y que suelen enfocarse como un encuentro con los fans, tomando la forma de una ronda de preguntas y respuestas con el invitado de turno.

Para el que no lo conozca, Takashi Miike es un director japonés  nacido en Yao (prefectura de Osaka) el 25 de agosto de 1960. Caracterizado por un ritmo de trabajo tremendamente prolífico (apenas hay año en que dirija menos de dos o tres películas), se dio a conocer en nuestro país gracias a la peculiar cinta de terror “Audition” (1999) y, un par de años después, con “Ichi the killer”, consolidaba una importante base de fanáticos, que lo aupaban como referente del cine de autor más extremo. Automáticamente, se ha convertido en un habitual de Sitges, donde se suelen dar cita todos sus estrenos. Sigue leyendo

Mucho ruido y pocas nueces

Resulta sorprendente. Joss Whedon ha conseguido, mediante la máxima simplificación, un gran Shakespeare. A pesar de la inusitada rapidez de su producción (ni más ni menos que doce días de rodaje), “Mucho ruido y pocas nueces” se siente una obra reflexionada, planificada con mimo, extremadamente cuidada en su puesta en escena.

Las dos féminas protagonistas de la obra, fantásticas en sus papeles.

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Una vida sencilla

Hay algo en la forma de narrar de muchos directores asiáticos que me hace pensar si no hemos olvidado en los últimos años alguna cosa importante a la hora de contar historias. Es tal vez esa capacidad para ilustrar con tino situaciones que, por su sencilla cotidianidad, hemos decidido que no tienen importancia, o no somos capaces de mostrar (hablando desde el punto de vista de los realizadores) sin cierta vergüenza. O de la forma de ejecutar quiebros con unos personajes a los que nosotros otorgamos un destino y comportamientos prefijados desde el inicio.

Una encantadora pareja sirvienta-hijo.

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Metro Manila

El carácter de “Metro Manila” como proyecto personalísimo de su autor, Sean Ellis, queda fuera de toda duda. A modo de hombre orquesta, además de dirigir, el inglés escribe, produce, fotografía, lleva la cámara… y no sólo eso, sino que lo hace con notable virtud en todos los ámbitos. Se trata, pues, de una propuesta que, además de honesta, funciona a nivel técnico y artístico, consiguiendo una interesante mezcla de texturas, una combinación sugerente entre el drama y el suspense… ¿Qué es, pues, lo que falla en “Metro Manila”? ¿Qué hay de esta aventura en la megaurbe filipina que nos deja insatisfechos, a pesar de la calidad desplegada en el trabajo?

Esta familia no sabe lo que le espera.

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