Efemérides: Cosas de otro planeta

Puede que no alcanzara las cotas de prestigio de 2001: Una odisea del espacio, pero tal mes como hoy, el 3 de abril de 1968, se estrenaba simultáneamente con la obra de Kubrick otro clásico del cine de ciencia ficción: El planeta de los simios, de Franklin J. Schaffner. No es necesario ponerse a comparar el nivel artístico de las dos obras. Por más que El planeta de los simios fuera más modesta a todos los niveles, trataba cuestiones de calado, conseguía crear una estética propia (divergente de la novela de origen, de Pierre Boulle), y ofrecía a los espectadores una buena dosis de aventuras, coronadas por uno de los finales más impactantes de la Historia del cine.

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Americana 2020 (III): Realidades distorsionadas

La realidad es poliédrica, desde luego, pero el cine puede llevar la experiencia subjetiva hasta límites insospechados, alterando las reglas por las que se rige nuestro mundo a su antojo, o bien mostrándonos personajes que viven dentro de un microcosmos particular. Por ahí van los tiros de la última tanda de películas que comentaremos tras nuestro paso por el Americana. Y para abrir boca en este terreno, querríamos recomendar Swallow, de Carlo Mirabella-Davis, una historia sobre obsesiones cotidianas, malsanas e incontrolables magníficamente interpretada por Haley Bennet, que ya habíamos visto con anterioridad y que el Jurado Joven coronó con buen criterio como mejor película de la sección Next. Si tenéis la oportunidad de verla, no la dejéis pasar.

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Americana 2020 (II): Cosas de familia

Si existe un elemento universal común a los relatos que se cuentan en todo el mundo, es el de la familia. Y, cuando hablamos de cine independiente, ese tema cobra si cabe mayor relevancia, puesto que este círculo reducido, núcleo de relaciones humanas próximas, resulta a la vez accesible sin necesidad de grandes recursos e inacabable en cuanto a las historias que puede contener. Así que hemos encontrado diversas propuestas en el festival de este año que giraban alrededor del entorno familiar, y especialmente de las relaciones paterno-filiales.

El segundo y último de los documentales que pudimos ver en esta edición fue 17 Blocks, el resultado de veinte años de grabaciones a una familia humilde de Washington DC. Cuesta concebir el ingente trabajo que habrá supuesto rebuscar entre centenares y centenares de horas de vídeo, extraer de allí un hilo conductor, y finalmente una historia cerrada y bien estructurada; pero lo cierto es que el director Davy Rothbart lo ha conseguido. Por momentos recordamos aquella maravilla con la que entramos en contacto por primera vez con el Americana, American Promise (2012), otro trabajo mastodóntico, que al igual que 17 Blocks ponía en el foco a la comunidad negra. Sigue leyendo