Archivo de la categoría: Festivales

Americana 2019 (IV): La desazón como condimento

Seguramente por casualidad, en nuestra última jornada en el Americana se juntan tres películas que tienen como denominador común una cierta sensación de desesperanza (que no necesariamente de pesimismo, como apunta la segunda de ellas). Sin apenas descanso entre una y otra, salimos ya casi a media noche bastante agotados, pero también satisfechos con la experiencia.

Nuestra particular maratón la abre Friday’s child, la segunda cinta de A. J. Edwards, colaborador de Terrence Malick en varios de sus últimos proyectos. La influencia del que ha ejercido como su mentor resulta palpable, pero también es cierto que Edwards consigue que Friday’s child transmita su sensibilidad personal. Se perciben fácilmente ecos en las formas, pero hay intenciones distintas en el fondo. Sigue leyendo

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Americana 2019 (III): El absurdo como principio

La vida es extraña a veces, y desde siempre hay cineastas que se dedican a explorar esa vertiente con muy diversos ánimos y reglas, ya sea desde el resalte de lo peculiar hasta la más absoluta anarquía. En este segundo grupo encontramos The golden boat, una película del cineasta chileno Raúl Ruiz, que ha desarrollado su prolífica carrera a lo largo y ancho del mundo, pero del que poca cosa nos ha llegado. The golden boat data de 1990, y por lo visto ha estado prácticamente fuera de circulación desde su estreno. Siempre resulta interesante acceder a estas proyecciones retrospectivas, sobretodo cuando ofrecen la posibilidad de contemplar copias restauradas de películas que, como norma general, han sido ya juzgadas por el paso del tiempo. Sin embargo, en esta ocasión nuestro juicio no coincide con el de los archivistas del MoMa, impulsores de su relanzamiento. La cinta de Ruiz opta por la concatenación de secuencias e ideas entregadas al absurdo, y aunque ello da lugar a algunos momentos genuinamente divertidos, carecen del magnetismo que requieren estas construcciones para llegar a buen puerto. Sigue leyendo

Americana 2019 (II): La vida era ésto

La siguiente parada en nuestro recorrido por el Americana es la del documental. Ése que, aún sin el suntuoso envoltorio visual de la ficción (o sí), nos abre las puertas a paisajes y personajes que cuentan con la insustituible atracción de lo que nos es cercano a un nivel íntimo, ocurra al lado de casa o en los Estados Unidos que centran la muestra.

La primera pieza del género que vemos en el festival es Hale County this morning, this evening. En ella, el debutante RaMell Ross muestra sus impresiones sobre el condado del título, pero desgraciadamente falla de manera estrepitosa a la hora de construir algo significativo con su material de estudio. Porque quiere ser a la vez (o eso parece) crónica de un espacio, retrato familiar y cuerpo poético, y al final no consigue redondear ninguno de los aspectos. Sigue leyendo

Americana 2019 (I): En algún lugar de la mente

Se acerca la primavera y, como para anunciarlo, se celebra una vez más en Barcelona el festival Americana, que llega con ésta a su sexta edición. Consolida así su crecimiento tanto en público como en espacios porque este año, además de ocupar las tres salas de los cines Girona, extiende su programación a la sala alternativa Zumzeig. Pese a todo, sigue haciendo gala de una agradecida contención en el catálogo de películas. Y, de entre las que vimos, comenzaremos con algunas que cuentan como denominador común con la exploración de ciertos paisajes interiores. Sigue leyendo

La semana imposible de los festivales

Hemos estado hablando largo y tendido sobre Sitges, pero tras su finalización se abre en Barcelona y alrededores (nuestro radio de actuación principal) toda una temporada de festivales y muestras que se alarga hasta bien entrado noviembre, y que desafía la agenda del más pintado. Si a la semana siguiente del susodicho se celebraba en Badalona uno de los certámenes de cortos con más solera del país, el FILMETS (que este año ha celebrado su 44ª edición), el 25 de octubre abría fuego el prestigioso In-Edit, dedicado al documental musical. Y antes de su finalización, el pasado domingo 4, ya estaba en marcha el Asian Film Festival, que se alarga hasta este mismo fin de semana.

Pero la próxima semana es de las de tirarse los pelos, porque tres propuestas de diferente pelaje se mezclan en las salas alternativas. Y lo peor de todo es que este año, desgraciadamente, no podremos asistir a ninguna de ellas. La primera, a la que tenemos especial cariño, es L’Alternativa. Sigue leyendo

Crónica Sitges 2018 (IX): El maestro del horror

Todo lo bueno se acaba, y estos últimos días de festival se presentan bastante relajados a nivel de proyecciones. En parte porque nuestro pase llega hasta donde llega, en parte porque tenemos prevista alguna que otra actividad más allá de la fagocitación compulsiva de películas.

Por ejemplo, ir al encuentro con Peter Weir, uno de los invitados estrella del festival aunque no llene carpas como Nicolas Cage. El director australiano destila tranquilidad y se da poca importancia, cosa que le honra teniendo en cuenta que en su filmografía figuran cosas como Único testigo (1985), El club de los poetas muertos (1989) o El show de Truman (1998). Weir cuenta cómo de joven recorrió mundo, lo cual despertó su interés por la creación cinematográfica; cómo graba sus guiones en audio y les añade efectos de sonido para escucharlos mientras conduce y detectar los cambios que debe introducir; o cómo su trabajo previo con los actores incluye pasear con ellos y charlar de temas ajenos a la película. El tipo de cosas que hacen comprender un poco mejor por qué su obra destila esa atmósfera especial, por qué nos parece percibir en sus películas un matiz espiritual.

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Crónica Sitges 2018 (VIII): Existencialismo y Nueva Carne

A estas alturas del certamen tenemos la sensación de que ya hemos hecho casi todos los deberes que nos habíamos planteado (o como mínimo, los que eran factibles), así que hoy asistimos a las salas con cierta relajación y la mente abierta. Con el pensamiento de “a ver qué nos cae”, pero sin esperar la gran revelación del año. Y nos sale un día la mar de apañado.

En el último momento, decidimos abrir la mañana con Await further instructions. Producción independiente, la película va de reuniones familiares en Navidad (es inglesa, al fin y al cabo), con la particularidad de que las relaciones son tirando a tensas, y que para más inri el grupo va a quedar confinado en casa después de que ésta quede sellada por una suerte de coraza metálica que parece tener vida propia. La cinta sabe estrujar sus escasos recursos y evita darse aires de grandeza. Importante en una producción de estas características, los diálogos están escritos con bastante gracia, generando conflictos interesantes entre los miembros de una familia que cuenta con un algunos clichés andantes muy bien llevados. Si a eso se le añade el toque de ciencia ficción, queda un survival que combina ágilmente situaciones ya vistas con pinceladas de identidad propia. Nos han comentado que el director es fan del Tetsuo de Shinya Tsukamoto (1989), y si ya puede atisbarse la referencia cuando los protagonistas son encerrados en la vivienda por ese ente extraño, queda meridianamente claro en los últimos compases de la película, en que se readaptan ideas visuales del clásico experimento cyberpunk. Una grata sorpresa con un discurso planteado de forma un tanto anacrónica (la caja tonta es la fuente de la paranoia y el sinsentido) pero que en líneas generales es universalmente válido (porque sí, las pantallas de manera genérica han acabado por atontarnos bastante).

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