Archivo de la categoría: Festivales

Americana 2023 (II): Orden y desconcierto

Una de las bases que suelen cubrirse en el Americana es el de las cintas de humor absurdo y exagerado, de ánimo rompedor, que buscan su hueco en la jungla que es el circuito de festivales apostando por el descoloque. Algunas veces parecen demasiado forzadas en su intento por destacar y no levantan el vuelo porque no van más allá del artificio simplón, pero otras consiguen algo realmente fresco y pueden ser muy disfrutables. No hace falta escarbar demasiado para descubrir buenas muestras de ello en anteriores ediciones de este certamen: Swiss Army Man (Daniels, 2016), Greener Grass (Jocelyn DeBoer y Dawn Luebbe, 2019), Perdona que te moleste (Boots Riley, 2018)… entrarían en esta categoría.

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Americana 2023 (I): Sweet sixteen

Llega una de nuestras citas predilectas en el calendario festivalero de Barcelona: el Americana, festival de cine independiente norteamericano (salvo algunas cosas, que diría aquél) de la ciudad. El año pasado, nuestro paso por las salas de los cines Girona, principal sede del certamen, fue bastante fugaz -aunque intenso-, pero en esta edición hemos podido explayarnos como nos gusta siempre que tenemos ocasión. Y hemos vuelto a encontrarnos con una programación con un nivel medio de calidad muy notable y una organización que, pese a sus limitaciones naturales, saca adelante una de las propuestas más atractivas de la agenda cinematográfica barcelonesa.

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Crónica Sitges 2022 (IX): Huída fantástica hacia delante

Llegamos al final del camino. El festival de este año ha sido variado y con un nivel medio muy decente, así que podemos estar satisfechos, por más que casi siempre echemos en falta algo más de terror en la selección o suspiremos cuando no encontramos esa película que nos hace irnos de chupitos al salir. Para suavizar el futuro síndrome de abstinencia, hoy aún nos reservamos alguna proyección. Vemos, por ejemplo, L’Année du requin, una peli de tiburones protagonizada por Marina Foïs, que justo anoche nos encontrábamos en As bestas. El registro aquí no tiene nada que ver, puesto que se trata de una cinta ligera, de colores veraniegos y vocación de divertimento. El problema es que no se sabe muy bien en qué clave juega esas bazas. Porque en ocasiones parece querer potenciar la comedia (género en el que se enmarcaría primariamente), pero en otras acentúa las notas de drama, de repente quiere generar tensión… Y al final se queda a medio camino de todo. Uno va avanzando por el metraje con buena predisposición, ya que la película se ve de entrada sin esfuerzo, pero llegados a un punto se pregunta qué hace mirando aquéllo y a partir de ahí empieza a ser irritante la creciente sensación de pérdida de tiempo. L’Année du requin parece cumplir a rajatabla aquel dicho de ‘quien mucho abarca, poco aprieta’.

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