El segundo día en el festival se nos presenta como el más cargado en cuanto a número de proyecciones, y comenzamos de buena mañana en Prado con una dosis de cine coreano. Nos trae aquí el nombre de Ma Dong-seok, carismático actor de físico imponente que ha alcanzado gran popularidad durante la última década, y que se metió al público en el bolsillo hace un par de años con su papel en Tren a Busan. Ahora protagoniza Unstoppable, una cinta que aparenta ser de acción casi sin descanso, pero que en la práctica tiene mucho más de thriller. Pese a la siempre agradable presencia de Dong-seok, nos encontramos ante la enésima historia de secuestro y rescate que obliga al protagonista a entrar en contacto con los bajos fondos. Y aunque está bien rodada, es de ritmo algo moroso. Pero sobretodo, le faltan tortas. Las pocas que hay, todo sea dicho, son de las de romper mobiliario.
