Crónica Sitges 2016: Segundo día

Amantes como somos de la droga dura, el cine Prado va a ser un auténtico centro de operaciones para nosotros a lo largo de todo el festival. No en vano, es la sede principal de la sección Noves Visions y acoge el grueso de las sesiones retrospectivas, por lo general ineludibles. Nos damos el madrugón para ver la segunda colaboración del director Guillaume Nicloux con el actor Gérard Depardieu. El año pasado no oímos más que alabanzas al respecto de Valley of love, y no queríamos perder la oportunidad de estar ahora metidos en la crème de la crème

the end.jpg

Lo cierto es que The end es una buena película, un survival de cámara con Depardieu, casi reconvertido en actor-autor, como único y auténtico pilar. Porque es él el que llena (en todos los sentidos) la película mientras vaga perdido por el bosque. Su interpretación es tan sencilla como genial, pero tampoco se puede obviar que la historia es modesta y el resultado no llega a trascender más allá del interesante ejercicio de austeridad. Completa la sesión todo un despropósito: Un rève solaire. Cine experimental del malo, autocomplaciente, demasiado preocupado por cumplir dos preceptos que el autor asume como requisitos indispensables para que lo tomen en serio: ser estéticamente desafortunado (no sea que alguien pueda considerarlo poco radical) y alargarse más allá de la paciencia del espectador (el sufrimiento como garante de la calidad). Tras esto se hace necesario tomarse un café.

Desembarca en Retiro la nueva apuesta del trilero por excelencia, Nacho Vigalondo, que viene a presentar Colossal aparentemente aquejado de una resaca de caballo. Definitivamente instalado al otro lado del océano, el enfoque de Vigalondo sobre el subgénero de las películas de monstruos es, como viene siendo habitual en él, fresco y original. Colossal va bastante en la línea de Extraterrestre (2011), sólo que ahora donde estaba Michelle Jenner encontramos a Anne Hathaway. Más allá de una premisa creativa y que da lugar a momentos realmente divertidos, también es cierto que acaba siendo redundante en el desarrollo de los personajes y sus relaciones. Llegados a un punto de la película, se hubiera agradecido que el director fuera más expeditivo, en vez de enfangarse antes de llegar a un final que podía intuirse allá en la distancia. Siendo buena, es tal vez (a falta de ver Open Windows, de 2014) la más floja de sus propuestas.

colossal-anne-hathaway-jason-sudekis-53-20-pm

El destino (así como el diabólico sistema de reserva de entradas para prensa) ha hecho que tengamos doblete de monster movie. Y desgraciadamente nos toca ver en Tramuntana el reboot de la franquicia más relevante del subgénero: Godzilla. Al frente de la reinvención de la icónica criatura se encuentra ni más ni menos que Hideaki Anno, figura venerada por todo aficionado al anime por su creación de la imprescindible Neon Genesis Evangelion (1997). En esta ocasión se hace acompañar por el especialista en FX Shinji Iguchi, pero no cabe duda de que la principal cabeza pensante tras este nuevo remake es Anno. Shin Gojira es como una gran set piece de Evangelion, con un enfoque tan radical que no desentonaría dentro de Noves Visions. Y es que el ritmo frenético y los encuadres extremados son herederos directos de sus incursiones en la animación, y el planteamiento narrativo se decanta hacia un seguimiento puro y duro del ataque del monstruo y el gabinete de crisis que intenta contenerlo, convirtiendo la película en un thriller político de aires documentales. Lo que al principio podría ser agotador acaba por convertirse en hipnótico, y únicamente tira para atrás lo maniqueo de algunos planteamientos y el ultranacionalismo que destila la cinta. Con un par de momentos verdaderamente antológicos, es tan cuestionable como única y personal.

shin

Cambiamos lo radical por lo efectivo, un terreno en el que los coreanos se han vuelto auténticos expertos. Una de las muestras destacadas de este año es The age of shadows, thriller histórico bastante en la línea de la estupenda Assassination del año pasado, que relata una historia de la resistencia coreana durante la ocupación japonesa en los años 20 y 30. Beneficiándose de la presencia del carismático Song Kang-ho (Memories of murder, The host), The age of shadows es solvente, absorvente y, como viene siendo habitual en el cine coreano, algo alargada. Espionajes y contraespionajes, traiciones y lealtades, infiltraciones, secuestros y atentados, los buenos momentos dramáticos y de tensión hacen que el mecanismo siga funcionando.

the-age-of-shadows_announcestill_small

Finalmente, Mr. Six es una de esas películas que te hacen pensar ‘¿Qué demonios pinta esto en Sitges?’. Encajada en la sección Òrbita, nicho habitual para filmes de suspense y acción, esta producción juega precisamente a desmontar esas expectativas. Pero lo hace hasta unos extremos que consiguen cuestionar su propia existencia. El director Guang Hu juega a plantear una cinta de género típicamente china reduciendo al mínimo el suspense y a cero la acción. Tal vez si el espectador fuera sobre aviso de que va a encontrarse con un drama generacional puro y duro la percepción de la película sería distinta, pero es tal la insistencia con la que el filme empuja a esperar algo de movimiento (desde carreras de coches hasta peleas callejeras), que el buen gusto tras la cámara queda superado por una profunda frustración. Es lo que tiene jugar con fuego, que a veces uno se quema.

Anuncios

Una respuesta a “Crónica Sitges 2016: Segundo día

  1. Pingback: Selección de estrenos: enero 2017 | PlanoContraPlano

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s