Sintiendo que nos falta un poco más de acción en el menú, nos apuntamos a Tokyo Burst: The Roundup de Eiji Uchida, que por lo visto es un spin off de la saga The Roundup protagonizada por el popular Ma Dong-seok y de la cual vimos una entrega hace unos años. Aparentemente, la conexión es leve y no resulta necesario recordar nada de las películas coreanas (de hecho, la vemos titulada por ahí como Tokyo Burst: Crime City, desechando cualquier referencia al original). Se trata de una cinta policíaca al uso -al uso asiático, se entiende-, con personajes malotes, mafiosos y agentes de la ley de métodos expeditivos. Como entrega franquiciada que es, en esta ocasión un agente coreano llega a Tokyo para hacer justicia con los asesinos de un compañero, y allí se topará con un joven policía de pasado callejero que acaba asignado como su compañero. Siguiendo los cánones de la buddy movie, inicialmente saltarán chispas entre ellos, pero poco a poco aprenderán a trabajar juntos. Todo ello mediante un dibujo de personajes de brocha gorda, pero que también ofrece algunos buenos momentos de comedia. Lo cual se extiende a todo el guión: las incoherencias y sinsentidos están a la orden del día, algunos de ellos tan gordos que tienen que ser voluntarios, lo cual no los hace mejores. Sin embargo, si uno decide aceptarlo, por el camino se llevará un buen rato de entretenimiento, con algunas escenas de tortas tan bestias y divertidas como cabría esperar. Tokyo Burst no está llamada a convertirse en un clásico del género, pero tampoco parece pretenderlo.
