¿Quién está matando a los moñecos?

Hay algo que despierta cierta simpatía de partida en ¿Quién está matando a los moñecos?. Porque es, por propia naturaleza, una rara avis que trata de mantener viva una forma de expresión tan extemporánea como la marioneta. Algo a lo que se dedica prácticamente en exclusiva la compañía Henson, y que se traduce en poco más que puntuales reencuentros con los Teleñecos, la última de cuyas aventuras llegó a las pantallas en 2014 sin apenas repercusión. Por eso, estos moñecos se reciben con alegría. Y no es que la nueva película de Brian Henson sobresalga en ningún aspecto más allá del arte de crear peluches maravillosos, pero esa especialidad consigue darle suficiente enjundia como para que el resultado sea apreciable.

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4 películas musicales a rescatar

A pesar del desarrollo que alcanzó en el pasado, el musical no es uno de los géneros más populares de las últimas décadas. Si acaso, se deja caer con cuentagotas alguna que otra adaptación de Broadway y, de cuando en cuando, nos llega alguna sorpresa como La La Land (Damien Chazelle, 2016). Desde las cintas de claqué a los clásicos animados de la Disney, el teatro neoyorquino siempre ha sido una de las principales fuentes de inspiración para el género, ya fuera de manera directa o indirecta. Pero también ha habido películas que se han salido de la norma, que han escarbado en otros lugares y géneros musicales, y que han tratado de romper convenciones. Hoy recordamos algunas de ellas: Sigue leyendo

Efemérides: Un flexo para la posteridad

Tal mes como hoy, concretamente el 17 de agosto de 1986, se estrenaba Luxo Jr. en la conferencia SIGGRAPH (Special Interest Group on Computer GRAPHics and Interactive Techniques). Su director era John Lasseter, animador salido de la Disney que había pasado a trabajar junto con otros colegas en la división computacional de Lucasfilm. Por aquel año, la sección de animación por ordenador que supervisaba, llamada Pixar, había sido vendida a Steve Jobs, y Lasseter se estaba arremangando en pos de su verdadero sueño: hacer películas de animación creadas enteramente por ordenador.

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