Empieza a percibirse en el aire, sin quererlo, el olor a final. De manera que nos agarramos a lo que queda de festival como a un clavo ardiendo, intentando estrujarlo al máximo. Y la verdad es que hoy acaba resultando uno de los días más agradecidos de todo el certamen.
De buena mañana nos despertamos tensamente -por gusto, no por accidente- con «It follows«, del americano David Robert Mitchell. Se trata de una historia de fantasmas de apariencia variable pero con una característica común: vayas a donde vayas, te encuentran. Sigue leyendo