Uno de los temas por excelencia del cine independiente es el coming of age, el proceso de maduración o de crecimiento psicológico que experimentan los personajes en sus películas. Siempre mostrado a pequeña escala, es este un género estrella, ya sea por vocación autoral o por limitación presupuestaria. En cualquier caso, el Americana de este año nos ha dado diferentes visiones sobre la cuestión.
Tal vez la más (inexplicablemente) maltratada por el público haya sido Yosemite, producción orquestada por James Franco, que se nos ha revelado en el último par de años como una de las figuras más a tener en cuenta fuera de Hollywood.
