El Hobbit: La Batalla de los Cinco Ejércitos

Según apuntan todas las fuentes, parece ser que los paseos cinematográficos por la Tierra Media tocan a su fin, al menos durante una buena temporada. La traslación a la pantalla del rico universo de Tolkien por parte de Peter Jackson se cierra, pues, con esta última entrega de El Hobbit. Y lo cierto es que, viendo el cariz que ha tomado la segunda trilogía realizada por el neozelandés, tal vez sea un buen momento para el receso.

No vamos a ser beligerantes en exceso: el inicio de La Batalla de los Cinco Ejércitos, con el ataque del dragón Smaug sobre Ciudad del Lago, es enérgico, recupera un cierto gusto por la aventura ligera, de cuento, aunque vigorosa, y consigue que recordemos -para bien- quién está tras la cámara (esos planos girados), pero a la vez certifica muy claramente las deficiencias de estructura de esta saga, que inicia su último capítulo in media res, en un punto que más debiera ser climático que introductorio.

Además del fragmento centrado en Smaug, La Batalla de los Cinco Ejércitos brilla en dos momentos: con la aparición estelar del Señor Oscuro y con la pesadilla que padece Thorin. Curiosamente, dos pasajes bastante breves, dos añadiduras, pero que atrapan por tener un discurso visual propio y por invocar los poderes de la fantasía pura (que, por cierto, coinciden con el mejor aprovechamiento que hace Jackson del 3D).

Aún así, por lo general, y como venía ocurriendo, multitud de roles y situaciones tratan de ser un reprise de El Señor de los Anillos sin llegar nunca a conseguirlo. Continúa además el chicle innecesario: romances cuestionables, idas y venidas sin mayor relevancia, la fijación porque cada personaje tenga su particular lucha decisiva… Sorprende cómo, a la vez que se abunda en pasajes innecesarios, se han inventado menos huecos que hagan de puente entre las dos sagas de lo que Peter Jackson parecía prometer durante la pre-producción de las películas.

Gandalf no tiene clara esta trilogía.

Aunque siga teniendo elementos que nos conectan emocionalmente con la trilogía madre, suavizando la sensación general de decepción, lo cierto es que La Batalla de los Cinco Ejércitos -y, por extensión, El Hobbit en su conjunto- coge los (escasos) defectos de El Señor de los Anillos y los convierte en elementos protagonísticos. No consigue, sin embargo, hacer lo mismo con las virtudes, lo que supone una prueba más de la evidencia: el material de partida de una y otra obras no es el mismo. ¡Tantas (y tan arriesgadas) decisiones de guión bien gestionadas en la saga del Anillo, y tanto trabajo en el sentido contrario aquí!* Ni el drama de los personajes ni la épica de las batallas funcionan como lo hicieran antes, aún en los momentos más conseguidos a nivel visual. Y eso es porque se ha intentado sacar de donde no había.

Sin duda, la película recupera interés con respecto a su plomiza predecesora, La desolación de Smaug, pero no es superior a la primera parte ni, por supuesto, consuma las posibilidades de fascinación que la fantasía ofrecía, y que el realizador ha logrado en otras ocasiones. No es hasta los últimos momentos de la historia que el cuento vuelve a hacer acto de presencia, que pensamos nuevamente en cómo habría sido la saga si se hubiera seguido la lógica que le imponía el original literario.

Esta trilogía cinematográfica de El Hobbit es, en definitiva, y como ya se atisbaba desde su inicio, una aventura juvenil atrapada, contra natura y en pos del rendimiento comercial, en el cuerpo de una solemne épica. Es, en muchos aspectos, y mal que nos pese, una oportunidad perdida.

*: ¡Si ni siquiera se han preocupado por recuperar a un personaje tan pintoresco y encuadrable en el universo de El Hobbit como Tom Bombadil!

P.D.: Sobre el high frame rate, nos quedamos nuevamente sin opinar, ya que el pase de prensa prescindió de este añadido. Lo cual da una buena muestra de la confianza de la distribuidora en esta nueva técnica, teniendo en cuenta que el director concibió la película para que se exhibiera de esa forma.

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Una respuesta a “El Hobbit: La Batalla de los Cinco Ejércitos

  1. [Importado desde facebook:]

    Alvaro Alsina m’encantaria veure com en Jackson adapta el Silmarillion sense convertir el cant dels Valar en una batalla campal.

    David Vilaplana Cantero No em preguntis perquè, ara m’ha vingut de gust veure una batalla d’aquestes amb el Trolololololo de fons.

    Alvaro Alsina ets un masterfreak.

    Zyssa Yöpiz Tom Bombadiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiil!!! Que gusto saber que tú también lo echas de menos, ainx. Bueno, me alegro de leer tu crítica y ahorrarme ver la 2º y 3º parte de esta infumable trilogía. Me voy con el libro debajo de las sábanas a leer un ratito. 😛

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