Archivo mensual: octubre 2012

Crónica Sitges 2012: Día 6

El madrugón es considerable, dado que la última película de Jennifer Lynch ha causado tanta expectación –una expectación cuasi estelar, junto con el otro privilegiado y prometedor ‘hijo de’, Brandon Cronenberg- que no ha habido forma de conseguir una entrada para la proyección de la noche, donde la presentará su directora (una mujer la mar de encantadora, según me han dicho tras el post-screening del documental “Despite the Gods” sobre su anterior y fracasado proyecto).

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Crónica Sitges 2012: Día 5

La jornada es sin duda provechosa, dando la oportunidad de ver un puñado de buenas películas. El centro de operaciones: el Auditori del Hotel Melià, una de las salas de cine más bestias del Mediterráneo (web del Festival dixit), y casi a la par con el Cine Urgel -crucemos los dedos por el futuro de éste.

Comienzo con la japonesa “Robo-G”, encantadora comedia dramática aparentemente ligera, pero que ofrece algunas reflexiones, no sólo sobre las apariencias –su trama central gira alrededor del fraude de un señor empujado a disfrazarse de robot para cautivar a la gente-, sino sobre las relaciones humanas. Expertos en reunir plantillas de personajes entrañables, los nipones -y en concreto Shinobu Yaguchi, realizador de «Swing Girls» (2004)- nos hacen pasar un muy buen rato con una historia llevada sin prisas pero sin pausas, con muchos golpes de humor amable, ideal para todos los públicos (no en vano, a la proyección asistieron algunas escuelas; aún hay esperanza).

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Crónica Sitges 2012: Día 4

No se me ocurre mejor manera de coger fuerzas de forma económica que asistiendo al pre-screening de la cinta de animación stop motionO apóstolo”, que viene aderezado, como no puede ser de otra manera, con empanada y vino gallegos. Me hace especial ilusión asistir a la proyección de la película de Fernando Cortizo por la propia naturaleza del proyecto, y por haber contribuido humildemente a su elaboración, a través de otra iniciativa crowdfunding. La película es, sin llegar al refinamiento de las grandes producciones, bonita, elaborada y hecha con cariño. Me resulta sorprendente (y algo decepcionante) comprobar que la proyección no es en 3D, formato nativo de la película, y una de las cosas que más se publicitaron en su momento. Espero aclarar el misterio algún día. Entre el elenco –no siempre acertado, entre otras cosas por la deficiente dicción de muchos de los actores- destaca el personaje y la voz de Paul Naschy, con el añadido romántico de saber que ésta será su última película en ver la luz, de forma ya póstuma. La proyección tiene una de las acogidas más calurosas de la semana y, para rematar la jugada, compruebo que han tenido la delicadeza de incluir en los créditos de la película a todos los que pusimos nuestro granito de arena.

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