Mr. Turner

Joseph Mallord William Turner, pintor romántico. Mike Leigh, cineasta de escuela. Mr. Turner es una película con la corrección y contención marca de la fábrica de calidad inglesa. Se aprecia, ya desde el plano de apertura, el esfuerzo por otorgar una cualidad pictórica al cuadro (fílmico), labor en la cual hay que destacar, más allá de la figura del realizador, a su fotógrafo Dick Pope. La cinta, suerte de biopic de este importante artista londinense, miembro de la Royal Academy of Art, se articula, pues, con la elegancia formal como eje, con especial atención a la composición del plano, que trata de captar el estilo romántico de las obras de Turner, aún sin llegar a reproducir el grado de evanescencia que las caracteriza, siempre con un ancla en la realidad. El equilibrio resulta efectivo, las dos horas y media de película se suceden sin incomodo para el espectador.

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4 atípicas películas de zombis

La temática zombi parece una de las favoritas del fantástico y el terror de los últimos (bastantes) años. Se antoja imposible abarcar toda la producción de este subgénero sin sufrir una auténtica saturación de sesos y gente renqueante. Y, aún con unas cuantas joyas en los registros, la cantidad de cintas que no aportan gran cosa al subgénero hacen que cada vez nos llamen menos la atención las novedades que surgen año tras año. Como tantos otros sectores cinematográficos (y de la vida), éste funciona a base de booms, no siempre bien medidos (si es que un boom puede ser algo medido) y que operan de la forma menos inteligente posible para mantener el interés del espectador de forma sostenida a lo largo del tiempo.

En cualquier caso, y habida cuenta del punto en el que estamos, puede no ser mal momento para recuperar algunas pequeñas joyas del cine zombi que no siempre reciben la atención que se merecen. Damos por supuesto que la mayoría de lectores ya conocerán las seminales obras de George A. Romero -sobretodo La noche de los muertos vivientes (1968) y Zombi (1978)-, estarán al tanto de parodias tan divertidas como Zombies party (Edgar Wright, 2004) o Bienvenidos a Zombieland (Ruben Fleischer, 2009), y de reinterpretaciones modernas del no muerto como 28 días después (Danny Boyle, 2002) o Guerra mundial Z (Marc Forster, 2013). Nosotros aportamos estas otras para el deleite de todos: Sigue leyendo

L’Alternativa (III): De una ida y de una vuelta

Aunque pueda resultar contradictorio encabezar esta crónica haciendo referencia a una obra como la de Tolkien, que -sin pretenderlo inicialmente- apela a las masas, recordemos que lo que en definitiva une nuestros intereses es la calidad del objeto analizado. Y, después de todo, la finalidad última debería ser la de romper las barreras que predefinen el público alcanzable por una obra. Más allá de estas divagaciones, la cita viene al caso puesto que emprendemos un particular recorrido a la inversa durante nuestras últimas sesiones de L’Alternativa. Casi por casualidad, hacemos un viaje especular, que nos devuelve al punto de partida, el lunes de esta misma semana. Curioso.

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