Tiene Jackie un planteamiento visual y narrativo particular, se nota la voluntad de Pablo Larraín -a quien descubrimos con la muy especial El club (2015)- de mantener una voz propia en su primera incursión norteamericana. Tal vez por eso elige un enfoque del biopic que opta por la crónica exhaustiva de los acontecimientos que envuelven el asesinato de Kennedy, vistos desde el punto de vista de la primera dama. Introducirnos en el personaje partiendo del instante que todo el mundo tiene en la cabeza, y que eclipsa cualquier conocimiento o recuerdo de la figura de Jacqueline Kennedy que el ciudadano medio pueda tener, parece una idea atractiva, y es llevada por el director hasta sus ultimas consecuencias.
