Sobre el papel, e incluso sobre los avances en trailer, Nunca apagues la luz parecía una feliz idea. No nos atreveremos a decir que contaba con una buena premisa, porque eso es más de lo que se puede aventurar con tan pocos datos, pero sí con lo que podría llamarse un buen ‘principio activo’ para el terror: un fantasma que se materializa y actúa en la oscuridad, pero que en el instante en que se enciende la luz se esfuma sin dejar rastro. Una aparición a golpe de click del interruptor.
