Archivo mensual: octubre 2017

Crónica Sitges 2017 (IV): Lo viejo y lo nuevo

Tras un sábado bastante irregular, nos enfrentamos a la última jornada de esta semana de festival. Y lo hacemos comenzando por lo mejor, el encuentro con el director William Friedkin. Tan encandilados nos dejó en el coloquio de Sorcerer, que no podemos evitar acercarnos a la Carpa Noray para asistir a la charla con los aficionados que montan a media mañana. Tal vez algún día nos liemos la manta a la cabeza y transcribamos lo que contó el realizador, pero mientras tanto diremos que pertenece a una estirpe de cineastas de potente fondo intelectual, cultos, grandes conocedores del cine y su historia, y con una consciencia de lo que estaban haciendo que va más allá de la aparente profundidad que pudieran tener sus películas. Da gusto escucharlo, y también pena pensar que no abundan ahora personajes de este calado. En cualquier caso, hace que nos importe menos haber perdido completamente la pista a Del Toro y la otra gran estrella de este año, Susan Sarandon.

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Crónica Sitges 2017 (III): Material inestable

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Hace un par de años me hablaron maravillas de una cinta que desconocía, Sorcerer de William Friedkin (1977). La habían programado en el festival a modo de retrospectiva, y no tuve ocasión de verla. Afortunadamente, este año, el mismísimo Friedkin (que es mucho más conocido por su trabajo en El exorcista -1973-) visitaba Sitges para recoger el Gran Premio Honorífico. Así que a la organización le faltó tiempo para volver a proyectar la película. Y no sólo eso, sino que el mismo director se pasó por el cine Prado para presentarla y hablar posteriormente de ella. Sigue leyendo

Crónica Sitges 2017 (II): No hay destino

Nos encanta el olor a sordidez por la mañana. Así que no dudamos en acercarnos al Auditori para ver lo nuevo de Yorgos Lanthimos, una de nuestras películas más esperadas de esta edición. Para los que no conozcan al cineasta griego, les situaremos diciendo que la sordidez que maneja Lanthimos no es sucia sino aséptica, no es directa y evidente sino cocinada a fuego lento, por lo bajini. Y causa una gran incomodidad porque toca cuerdas casi invisibles de nuestro cerebro. Eso es lo que nos encontramos en The killing of a sacred deer, de nuevo protagonizada por Collin Farrell (tras la anterior Langosta -2015-), y subiendo al carro a la mismísima Nicole Kidman. Sigue leyendo