Archivo mensual: noviembre 2024

L’Alternativa 2024 (III): La sal de la tierra

Para completar nuestra visita a L’Alternativa de este año, quisimos ver algún largometraje de la cosecha 2024. Y, aunque empezamos con un pequeño traspiés, al cambiarse de horario y sede la proyección de la ciencia ficción minimalista The Human Hibernation de Anna Cornudella (y lo comentamos porque parece que ha conseguido distribución para principios del año que viene), pudimos reconducir la situación con un par de títulos de la sección oficial que nos dejaron muy buen sabor de boca.

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L’Alternativa 2024 (II): En busca del tiempo perdido

Lo que tiene ausentarse de un lugar querido es que, cuando uno vuelve, tiene la compulsión -tan innecesaria como imposible de satisfacer- de recuperar lo que se ha perdido; de tener la sensación de que, pese a todo, siempre ha estado allí. Y si hablamos de L’Alternativa, donde además se nos presentan cada año cineastas y cines que nos eran desconocidos hasta el momento, la tarea se vuelve quimérica. Sin embargo, el Festival nos da una buena herramienta para tirar de archivo y, sin ánimo completista, ni tan siquiera sistemático, intentamos recuperar películas de diversos años que expandan un poco nuestro bagaje y calmen esas ansias estúpidas. Como muestra de que hasta en un certamen de dimensiones moderadas como éste es imposible seguir todos los caminos de la programación, no asistimos a una sola sesión del foco que le han dedicado al director mexicano Nicolás Pereda, el más amplio de todas las secciones paralelas. Queda anotado, pues, para recuperarlo en otro momento, como tantas otras cosas. En cambio, sí hemos asomado la cabeza a los espacios dedicados a los realizadores invitados como Satèl·lits en esta Alternativa.

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L’Alternativa 2024 (I): Breve encuentro

Sin apenas darnos cuenta de cómo ha ocurrido, volvemos a L’Alternativa -el Festival de Cinema Independent de Barcelona- siete años después de nuestra última visita. Parece que los hados se han conjurado para privarnos de este estimulante espacio, y reencontrarnos por fin con él resulta extraño y familiar a la vez -con clara tendencia a lo segundo, porque rápidamente puede notarse que la esencia sigue siendo la misma. Tal vez intentando hacer suave este inpass, decidimos comenzar nuestro periplo por esta 31ª edición del festival en el Hall del CCCB, el espacio gratuito -e injustamente olvidado por gran parte de la audiencia- del certamen, que abre fuego con una pequeña competición de microcortos.

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