Selección de estrenos: diciembre 2022

Se nos echan encima las fiestas, el final del año, etcétera, etcétera. Y en medio de la histeria que suele acompañar a este período de transición, tal vez nos haga bien ver un par de películas más, bajar el ritmo un poco y completar como Dios manda un año de cine que está quedando la mar de majo. Nuestras propuestas para hacerlo son estas:

  • Mantícora de Carlos Vermut (estreno viernes 9): Un golpe en el estómago de enfoque observacional, sereno, un drama de aparente sencillez que contiene capas y matices que se continúan asimilando mucho después de su visionado. En Sitges nos dejó muy tocados.
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Selección de estrenos: noviembre 2022

Ya ha pasado ese octubre que cada vez está más ligado al género fantástico y encaramos la recta final del año con algunas sorpresas muy agradables, derivadas del hecho que las plataformas VOD todavía no hayan dejado del todo aparcadas las salas de cine (eso sí, cuidado, porque sus estrenos tienden a durar menos aún que los exclusivos para la gran pantalla). Nuestras favoritas para estas semanas son las que siguen:

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Crónica Sitges 2022 (IX): Huída fantástica hacia delante

Llegamos al final del camino. El festival de este año ha sido variado y con un nivel medio muy decente, así que podemos estar satisfechos, por más que casi siempre echemos en falta algo más de terror en la selección o suspiremos cuando no encontramos esa película que nos hace irnos de chupitos al salir. Para suavizar el futuro síndrome de abstinencia, hoy aún nos reservamos alguna proyección. Vemos, por ejemplo, L’Année du requin, una peli de tiburones protagonizada por Marina Foïs, que justo anoche nos encontrábamos en As bestas. El registro aquí no tiene nada que ver, puesto que se trata de una cinta ligera, de colores veraniegos y vocación de divertimento. El problema es que no se sabe muy bien en qué clave juega esas bazas. Porque en ocasiones parece querer potenciar la comedia (género en el que se enmarcaría primariamente), pero en otras acentúa las notas de drama, de repente quiere generar tensión… Y al final se queda a medio camino de todo. Uno va avanzando por el metraje con buena predisposición, ya que la película se ve de entrada sin esfuerzo, pero llegados a un punto se pregunta qué hace mirando aquéllo y a partir de ahí empieza a ser irritante la creciente sensación de pérdida de tiempo. L’Année du requin parece cumplir a rajatabla aquel dicho de ‘quien mucho abarca, poco aprieta’.

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