Archivo de la categoría: Festivales

Crónica Sitges 2023 (V): Ilusiones y pesadillas

Con la nueva semana, van a llegar los baches a nuestra programación. Lo que aparentemente nos parecía una selección personal sin fisuras, va a empezar a hacer aguas por los lugares más inesperados y nos va a recordar que las buenas y malas sorpresas en Sitges son marca de la casa, y que no queda otra que tomarlas como parte de la experiencia. Sin prever esto aún, nos da por madrugar como si fuera un lunes cualquiera para ver El exorcismo de Eastfield. Siempre tenemos sumo cuidado con la sección Panorama, pero las ganas de ver alguna novedad tras el bloque de clásicos del fin de semana y la atracción por el subgénero diabólico consiguen sacarnos de la cama. La apuesta resulta acertada: el australiano Nick Kozakis se centra en un caso real para poner el foco en la víctima del mismo y en el papel de su comunidad a lo largo del proceso. De repente, aquí el exorcismo se revela como un acto de secuestro y tortura sobre una persona psicológicamente atormentada, y eso lo cambia todo. La apuesta consigue incomodar por su crudeza (tan o más fuerte que la demoníaca) y su retrato del fanatismo religioso. Con una convincente Georgia Eyers en el papel principal, la película resbala si acaso en una resolución un tanto melodramática y porque en ocasiones cae en lo histriónico, pero aún así consigue aportar algo nuevo a las gastadas fórmulas, lo cual ya es de agradecer.

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Crónica Sitges 2023 (IV): Bucles y asesinatos

Nuestro refugio en los clásicos este año ha alcanzado picos históricos, pero qué de malo hay cuando se huelen vacas flacas y quedan tantos tesoros por descubrir y redescubrir en ignotos archivos cinematográficos. Es por eso que arrancamos un domingo muy dominguero con Angustia de silencio de Lucio Fulci (1972). El maestro italiano construye un suspense rural, en el que los asesinatos de unos niños en un pueblo de la región de Lucania atenazan a una pequeña comunidad, cerrada en su propio ecosistema, propensa a la superstición y en choque con las nuevas formas que poco a poco llegan desde la ciudad, representadas desde un buen comienzo por ese paisaje agreste que sin embargo está ya atravesado por una moderna autopista. Misterio que mezcla elementos del whodunit con el inevitable sello de los gialli y un trasfondo costumbrista, demuestra la maestría de Fulci con la cámara, su habilidad para magnetizar situaciones, componer pequeños juegos creativos (ese intermedio inesperado), bordear los límites de lo mostrable (quién puede matar a un niño…) y mantener vivo su enigma a lo largo de todo el metraje. Ahí es nada; y lo hace todo con una soltura y convencimiento que pocos tendrían con un material como el suyo. Así, salimos del Prado sabiendo que nunca nadie va a poder culparnos por escoger antes que nada una película del italiano…

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Crónica Sitges 2023 (III): Cuanto peor, mejor

Debería abrirse una investigación sobre nuestra dificultad para mantenernos durante más de una proyección sin echar una pequeña cabezada, da igual si la cinta es buena o mala (una problemática más extendida de lo que parece entre los asistentes al festival); por el momento, para explorar el tema van saliendo películas como Sleep, que son seguramente más interesantes… Ópera prima de Jason Yu, en ella una pareja ve como su vida zozobra cuando él empieza a tener problemas de sonambulismo. La situación se va volviendo cada vez más inquietante conforme los episodios se vuelven más violentos, sobretodo teniendo en cuenta que la protagonista está a punto de tener un niño… Es un interesante planteamiento que da para una película realizada con tino, que consigue transmitir eficazmente la sensación de peligro (cosa difícil a estas alturas de la vida) e interpretada con el habitual convencimiento e intensidad de los actores coreanos. Cuenta, además, con un buen giro en el último acto que, si bien algo abrupto, pliega la película sobre sí misma añadiendo una nueva capa de pintura que, aún sin convertirla en algo memorable, completa una carrocería sin fisuras. Al público le encanta y habla de ella durante todo el fin de semana; nosotros, mientras tanto, nos quedamos algo enfurruñados sin entender cómo el cine de terror está tan plagado de personajes capaces de domirse hasta de pie aún bajo peligro de muerte.

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