Encuentro con Ti West

Con MaXXXine rondando las salas de cine, nos ha parecido un buen momento para recuperar el contenido del encuentro que ofreció su director, Ti West, en el Festival Internacional de Cine de Sitges de hace un par de años, donde presentaba la parte intermedia de su trilogía de terror, Pearl (2022), que reseñamos en nuestra crónica de esa edición.

Ti West, nacido en Wilmington (Delaware) en 1980, estudió en la School of Visual Arts de Nueva York, inspirado desde un principio por las cintas de terror de la generación precedente. A dicho género adscribió su filmografía desde el comienzo y, poco a poco, fue encontrando cobijo en el circuito de festivales, siendo La casa del diablo (2009) la que lo situó en el mapa entre los aficionados.

El rato que pasó hablando con el público y los medios esa mañana de octubre en Sitges nos permitió hacer un somero recorrido por lo que ha sido su carrera desde entonces. Sin ir más lejos, tirando de anecdotario en relación a su siguiente película -y tal vez la menos celebrada-, Los huéspedes (2011), el director dijo:

«Habíamos hecho La casa del diablo en Connecticut, en los Estados Unidos, y nos alojamos en un hotel llamado The Yankee Pedlar Inn, porque era un lugar barato para quedarnos mientras rodábamos la película. Y todo el mundo decía que estaba encantado, y había dos personas que trabajaban en la recepción que estaban intentando probar que efectivamente estaba encantado. Así que […] la idea de la película vino de haberlo vivido un año antes. La escribí porque había tenido la experiencia y sabía que el lugar existía, y que si podíamos volver a aquel mismo lugar, estaba prácticamente preparado para rodar y saldría muy barato. Muchas veces escribes una película y entonces tienes que construir algo que coincida con el guión o tienes que encontrar algo que encaje, o reescribir el guión para que cuadre con el entorno real. Escribí un lugar en que, al entrar, todo estaba exactamente igual que en el guión, porque yo había pasado un tiempo allí.

Una vez terminamos esa película, estrenamos a la vez que Insidious [2010]; James [Wan] y yo estuvimos, creo, en el South by Southwest [un popular festival de género que se celebra anualmente en Austin, Texas]. Y entonces todo empezaron a ser películas de fantasmas. No sé si fue tan solo una coincidencia o qué. Yo no pensé mucho en ello. Simplemente tuve una experiencia extraña viviendo en un hotel encantado y pensé que sería una película divertida.»

Sobre sus principales referentes, que parecen situarse en las décadas de los setenta y los ochenta, así como sobre su perspectiva a la hora de hacer cine, comentó:

«No estoy demasiado interesado en las películas modernas -en hacerlas-, ya que no estoy interesado en la tecnología en las películas y no estoy interesado en hacer cosas que se reflejen en la vida real. Y creo que muchas películas modernas tienden a estar llenas de gente con sus teléfonos o con ordenadores, y tiene sentido porque es lo que la gente está viviendo, pero para mí eso es muy aburrido de ver. Así que siempre intento encontrar una historia interesante y que visualmente hablando pueda sentirse única. Que por ejemplo, si alguien ve Pearl, pueda coger un plano o un momento de la película y decir ‘Ah, conozco esa película y sé quién la ha hecho porque se ve diferente del resto de cosas’. Si eso ocurre, entonces quiere decir que mi voz, mi personalidad o mi visión, como quieras llamarlo, está transmitiéndose de una forma consistente, y que puedes tener cierta sensación de autoría, y eso es lo que me interesa.»

La carrera de West tomó un desvío con la realización de El valle de la venganza (2016) y una notable actividad en el terreno televisivo, algo sobre lo que contó:

«Me encantan las películas de terror, siempre me han gustado; y como he hecho algunas de ellas, puede parecer que es en lo que pienso las 24 horas del día, pero no es el caso. Aún así, había hecho seis o siete películas seguidas, y todas eran de terror o con elementos de terror, así que quería descansar un poco, e hice un western, El valle de la venganza. Y entonces me llegó la oportunidad de dirigir una serie de televisión, y eso se convirtió en la oportunidad de dirigir muchas series. Siempre que hago TV intento no hacer terror, porque si hago un programa de ese tipo, sé que me están llamando porque más o menos sé cómo hacerlo […], pero no es tan interesante para mí; mientras que si hago algo como una serie de hospitales, es un tema que seguramente nunca llegaré a tocar en una película. […] Aún así, mi participación favorita fue en Historias del bucle [2020], que seguramente es más cercana a mi línea que otras; pero tenía un gran guión y era una serie que se sentía muy cercana a su escritor, Nathaniel [Halpern]. A la vez, creo que en mi episodio [Enemigos] también puedes sentirme a mí, a diferencia de muchos otros de los shows que hago, así que fue un gran placer participar.»

«[Hablando de Ellos (2021)], Little Marvin, el creador de la serie, me llamó porque era fan de La casa del diablo y me preguntó si participaría, y le dije que por supuesto. Tenía un montón de ideas muy interesantes y la estética de la serie también era realmente interesante. El season finale fue muy intenso, de lo más desafiante que he hecho, pero nos llevamos bien desde el principio y nuestros gustos coincidían y el reparto era maravilloso. Así que fue duro, porque era técnicamente difícil y el tema que trataba era muy serio, pero cada día pensaba ‘Esto es demasiado, pero estoy contento de estar aquí’.

Estoy muy agradecido por las oportunidades que me llegan en televisión […] y casi siempre digo que sí, porque cuando haces películas nadie te ofrece un trabajo. Escribes tu propia película y entonces tienes que ir a buscar el dinero y entonces puedes hacerla. Y si tienes la suerte necesaria para que eso funcione, luego tienes que volver a empezar de cero y comenzar de nuevo con una página en blanco. Mientras que para una serie de televisión, alguien te dice ‘Ya estamos haciendo esto, ¿puedes estar aquí el miércoles?’. Así que siempre estoy contento de hacerlo y además, a veces, como en Ellos o Historias del bucle, los showrunners tienen los mismos gustos que yo y es divertido. De hecho, el diseñador de producción de esa serie [Ellos] vino a Nueva Zelanda e hizo X y Pearl porque nos llevamos muy bien.»

Así, llegamos hasta la trilogía que West inauguraba con X (2022), en la que ha hecho tándem con la actriz Mia Goth, y que por primera vez ha llevado sus películas a las salas comerciales de nuestro país:

«Estaba pasándolo bien dirigiendo televisión y no tenía un fuerte deseo de volver a hacer películas, pero [dándole vueltas a la idea de hacer una película de nuevo] también sentía que las películas de terror parecían un poco blandas últimamente, y que tal vez era el momento de que hiciera algo tipo slasher. También estuve reflexionando sobre por qué me gustan las películas en general; y lo que me gusta más es la artesanía del cine. Así que pensé en hacer una película que fuera tal vez un slasher y que celebrara realmente el oficio de hacer películas, y en cómo presentarlo a una audiencia moderna que creo que siente menos reverencia por el cine que la que la gente sentía antes, porque estamos tan inundados de imágenes en movimiento que ya no es algo ‘importante’. Creo que la gente no piensa en lo extraño e interesante que es que un grupo de personas salgan y hagan una película, y que eso sea lo que tú ves luego. Creo que, en general, la gente da muchas más cosas por sentadas que antes.

De ahí vino la idea de X. Y la escribí sin decírselo a nadie. Conozco a A24 [la productora] desde hace unos diez años y siempre habíamos hablado de hacer una película, pero nunca cuadraban las cosas. Así que les envié X y les dije ‘Tal vez podríamos hacer esto; entiendo si es un poco demasiado para vosotros, pero leedlo y decidme qué pensáis’. Y lo leyeron enseguida y dijeron ‘Tenemos que pensarlo’ […] y me llamaron como dos días más tarde: ‘Creemos que realmente tienes que hacerla’, y así fue. […] Yo estaba haciendo el finale de Ellos, era enero de 2020, y estábamos preparados para ponerla en marcha en mayo de 2020. Íbamos a rodar la película en Texas. Y entonces el mundo entero se paró. Supimos que no íbamos a poder hacerla en verano; pero debía tener lugar en verano. Así que íbamos a posponerla por un año entero, y nadie quería hacerlo. Y, siendo realistas, probablemente el proyecto se habría descompuesto porque ¿quién [del equipo] va a estar de aquí a un año?, especialmente con lo que estaba pasando [la pandemia de Covid]. Así que nuestra última tentativa fue mirar hacia el hemisferio Sur, porque allí sería verano mientras en Estados Unidos era invierno. Y escogimos Nueva Zelanda porque Wētā Workshop, una empresa de maquillaje prostético muy famosa a nivel mundial [no en vano, fueron los encargados de los efectos de El Señor de los Anillos], estaba allí y en aquel momento era el único lugar seguro del mundo para hacer una película, y tuvimos la suerte de poder conseguir los visados para entrar.»

«…Pensé que unos años antes había hecho una película llamada The Sacrament [2013], y construimos todo un complejo y lo poblamos de extras y rodamos allí casi todos los días. Y era muy extraño, porque había casas y gente paseando con la colada y parecía un lugar real. Y cuando acabamos la película, simplemente lo destruimos y nos volvimos para casa. Y fue una sensación muy extraña, de desperdicio, en cierta manera, porque era raro haber tenido aquella experiencia y que aquello de repente fuera tan solo el patio trasero de alguien. Y pensé ‘Sería una lástima poner todo este esfuerzo en ir a Nueva Zelanda y gastar todo este tiempo, esfuerzo y dinero creando un mundo, un pequeño rincón de Texas en medio de Nueva Zelanda, solo para hacer una película y volver a casa cuando nadie en el mundo puede hacer una película. Así que, ¿hay forma de hacer dos películas?’. Pero no quería hacer una secuela, porque la idea de más gente yendo a una granja y muriendo no parecía muy interesante, así que la única otra opción era ir hacia atrás y hacer una precuela.

Había seleccionado a Mia Goth de una manera normal: cuando salió el guión de X le gustó y nos reunimos. Yo le había lanzado la idea de interpretar los dos personajes y le había encantado. Y tan pronto como la conocí, supe que era ella, sin duda era ella. Así que le pregunté si se quedaría un par de meses más si hacíamos otra película, y dijo que sí. Entonces pensé ‘¿Cómo convenzo a A24 para hacer dos películas seguidas?’. Teníamos que hacer dos semanas de cuarentena para entrar en Nueva Zelanda, y eso es mucho tiempo para estar sentado en una habitación. Así que sentí que si había un momento para escribir un guión, era entonces. Le pregunté a Mia si quería colaborar desde la concepción de éste, porque ella era Pearl y sentía que no había película sin ella. Yo estaba en Nueva Zelanda, ella estaba en Nueva York, y hacíamos FaceTime y sacamos adelante el guión y a A24 le gustó y dijeron ‘Tenemos que pensarlo’ […]. Así que les presenté todo un plan sobre cómo lo haríamos, cómo costaría poco dinero y cómo había que decidirlo en ese momento para que X pudiera incorporarlo. Y, mérito completamente suyo, no habiendo trabajado nunca conmigo apostaron totalmente por mí. Le dieron luz verde a la segunda película antes de haber hecho la primera, y las hicimos seguidas, sabiendo lo que íbamos a hacer. Así que si veis Pearl y volvéis a X, hay todo tipo de cosas que la relacionan con Pearl y viceversa. Soy muy afortunado, fue una singular serie de timings que se conjugaron para hacer estas dos películas. Y lo que pensaba que iba a ser una estancia de tres meses en Nueva Zelanda, fue de trece.»

…Y a la vuelta, no tardó en enfrascarse en la que, por ahora, cierra esta peculiar serie, y que también está llena de detalles que cohesionan temática y formalmente el universo de X. La conversación con West continuó aún un buen rato, pero éste parece un buen punto para dejarla, al menos por el momento…

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