No está siendo esta temporada veraniega una cargada con estrenos de gran interés, si bien todos sabemos a estas alturas que las salas han alcanzado (¡hurra!) cotas de audiencia hace tiempo olvidadas gracias a la presencia de dos cintas muy esperadas por el público y aderezadas por una maquinaria de marketing que ha funcionado durante semanas a todo gas. Así pues, aunque vamos a cubrir las semanas ya pasadas junto con las que vienen, no hemos tenido grandes problemas a la hora de acotar nuestra selección. Pero sí nos vamos a permitir añadir a nuestro habitual trío una propuesta adicional. Quedan así, por un lado, un par de películas que mucha gente tendrá ya por archivistas -pero que no podemos dejar de recomendar porque hemos tenido la ocasión de contrastar su estupenda calidad- y, por el otro, dos cintas pequeñas, que pueden funcionar como necesario contrapunto y tal vez requieran que el aficionado escarbe entre las salas de su entorno si quiere aprovechar la ocasión de verlas. En definitiva, hasta septiembre podemos tirar con ésto:
- Oppenheimer de Christopher Nolan (estrenada el 20 de julio): Tras una racha de películas ambiciosas pero demasiado pagadas de sí mismas y de base quebradiza, en esta ocasión Nolan da en el clavo y consigue su cinta más sólida, en la que consigue plasmar un tema complejo sin olvidar su habitual grandilocuencia, pero también matizando a sus personajes con precisión y sin miedo al drama entre cuatro paredes. Cillian Murphy se gana el Oscar del próximo año.
- Misión imposible: Sentencia mortal – Parte 1 de Christopher McQuarrie (estrenada el 14 de julio): El tándem Cruise-McQuarrie entrega su mejor capítulo de la saga, el más equilibrado pese a la elefantiasis marca de la casa, tal vez con menos set pieces icónicas pero todas ellas excelentes y con adiciones al plantel (Hayley Atwell) que funcionan mucho mejor de lo que hubiéramos esperado. Quién diría, cuando la inauguró Brian De Palma allá por el 96, que esta serie seguiría dándonos a día de hoy alegrías de este calibre.
- El regreso de las golondrinas de Li Ruijun (estrenada el 14 de julio): Una de esas propuestas que poco más y no se estrenan, este drama rural chino parece captar con belleza la vida dura y sencilla de sus protagonistas, envolviéndolo de un romance cándido que le valió la Espiga de Oro en la Seminci. Puede que pida paciencia, pero parece encontrar cómodamente su pista de aterrizaje en el terreno del humanismo.
- Godland de Hlynur Palmason (estreno viernes 11 de agosto): En su momento nos quedamos con ganas de ver Un blanco, blanco día (2019) y ahora el director islandés presenta nuevo relato, sobre un sacerdote que debe instalarse en una comunidad inhóspita a finales del siglo XIX. El que guste del formato cuadrado y la estética austera de encuadre preciso y paisajes imponentes, encontrará aquí su propuesta ideal.
